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4gamers

SPEED RACER

Esto iba a ser una caza al mito de Itachi, pero como el autor mismo ya se ha encargado de cargarse al personaje voy a hacer una review de esta colorida película.

 

Atención, Grandes Spoilers de la película (uh sí, como tiene tanto argumento…)

 

Esta es una película peculiar, una película que o la odias o la amas, pero no deja indiferente a nadie. Narra la historia de un chaval que le molan mucho las carreras de coches y es un piloto extremadamente bueno y por ello es pretendido por grandes multinacionales de esto de las carreras (McLaren, Ferrari, etc. pero como es un mundo de ficción tienen otros nombres) controladas por mafias y amañan las carreras en un gran juego de estrategias de mercado para subir o bajar las acciones. Nuestro protagonista deberá decidir si seguirles el juego y venderse a esas empresas o hacer caso a su corazón y luchar contra ellas de la única manera que sabe: Correr.

 

 

 

Estoy estreñidooooo

Tanta tecnología y no son capaces de ponerle un vater al coche!! Mecagooooo.

 

Lo más espectacular de la película es su apartado visual, muy alejado de lo que estamos acostumbrados. Muchísimos colores brillantes de todas las gamas, luces, explosiones, brillibrilli, rayas, círculos, curvas, todo a una velocidad frenética. Al menos en las carreras. Fuera todo es igual de colorido, el mundo representa una especie de retrofuturo donde hay grandes edificios casi sacados de Futurama, una tecnología muy superior a la nuestra con naves espaciales (bueno, no he visto salir ninguna al espacio pero fijo que pueden) inmensas maquinarias que ya las quisiera Tony Spark, coches capaces de saltar, blindarse, cambiar las ruedas cuando se rompen, e incluso hacer un combate de espadas con las llantas. Lo único que le falta a los coches es hablar para que estemos en un mundo de Kitts. Todo ello ambientado en un estilo retro con pistolas y metralletas de Al Capone y estética sesentera.

 

Las carreras son un espectáculo de luz y color no apto para epilépticos, personas sensibles a los cambios bruscos de frecuencia visual, o simplemente a gente que vaya a ver una película y no una sucesión de efectos lavadores de cerebro. Aparte de esto las carreras parecen una mezcla entre el F-Zero y el maravilloso deporte de Gunnm: el Motorball, las pistas tienen obstáculos y trampas, los coches vuelan, derrapan, se aostian, todo está permitido (bueno, todo no, puedes lanzar a un rival fuera de la pista para que se le explote el coche, puedes frenar delante de él en la salida para que se choque y no pueda avanzar, puedes emparedarlo pero no puedes atraparlo con un gancho, alguna razón tendrían digo yo…).

 

Y es que las carreras son peligrosas, mucho, en cada carrera caen lo menos la mitad de los coches. Pero por suerte la tecnología llegó a su máxima expresión con la gran y maravillosa “Pelota de goma”, una especie de cápsula que envuelve al piloto en una burbuja de bolitas al parecer indestructible que cual huevo del Eve Online salva al pobre infeliz de una muerte trágica y dolorosa.

 

Mario ha crecido y Peach ha envejecido

 

It’s me! Maaaario!

 

Hay que decir que este “valetodo” hace que la película sea un poco confusa a veces, que haya momentos en los que no sabes que estas viendo. Y otros en los que realmente no puedes creerte que estés viendo eso. El principio es algo extraño, con saltos al pasado y al presente que se superponen mientras Speed está corriendo contra el coche fantasma de su hermano (porque por lo visto estas carreras se pican a ver quien queda segundo, que el primero va a ser Speed) que hacen que te pierdas si no estás atento, aunque considerando todos los malditos colores brillantes que te entran por las retinas es imposible estar atento a nada.

 

Hay que tener en cuenta que esto no es una película, es un espectáculo, y como tal hay que verlo con la predisposición de no pensar en nada, de mirar y flipar en colores, literalmente, independientemente del argumento o las actuaciones. Es una peli tan aberrantemente absurda que mola y todo, no toma en serio absolutamente nada de lo que sale en ella, surrealista, flipante, cualquier adjetivo que signifique que tu cerebro desconecta de la realidad es aplicable a su descripción. Las escenas son increíbles, y no de buenas, sino de que realmente no puedes creer lo que estás viendo. Yo me sentí así casi toda la película, pero los momentos más duros fueron cuando el niñotocawebosconmonoincorporado está viendo “eso” (me niego a llamar a “eso” anime) y empieza a gritar a lo japo con rayos de luces por detrás, cuando se pelean los protas tanto contra los ninjas nocturnos (con aparición especial de Kakagaiden!) como contra los mafiosos, donde TODOS HACEN KUNGFÚ ¡¡PERO DONDE COÑO APRENDIERON TODOS A HACER KUNGFÚ!! Deben enseñarlo en la escuela o algo, por que solo los viejunos como el padre de Speed (que le da igual porque reparte ostias como panes) y los mafiosos no saben, supongo que en su promoción no debían haberlo implementado. Pero la escena más grande para mí, el punto de inflexión que marca lo que hace que deje de ser una película para convertise en un auténtico cachondeo, es la carrera conta los vikingos y la maravillosa BATALLA DE LLANTAS, CON UNA LLANTAESPADA Y UNA LLANTAESCUDO QUE EL PROTA MANEJA CON UN JOYSTIC EN EL VOLANTE. ESA PUTA MEJOR ESCENA DE LA HISTORIA DEL CINE O MÁS. Ahí no pude más que relajar todos los músculos del cuerpo, abrir los ojos y dejar de pensar, no podía creer realmente que estuviera pasando eso, en serio, y encima condimentado con la bonita escena de los mafiosos comprando a los vikingos con un cofre lleno de pieles, la bomba.

 

Me fundo en las sombras

 

Soy el terror que acecha en las sombras! El Ninja Kakagaiden!

 

Los personajes no son nada del otro mundo, a pesar que hay grandes actores como John Goodman y Susan Sarandon, que hacen de padre y madre de Speed y el niñotocawebosconmonoincorporado, se dedican a hacer de padres estandar de pelis americanas, él un tio grande y duro y un poco cascarrabias pero que tiene muy buen corazón (y además aprende de sus errores, minipunto para él), y ella la madre tranquila y juiciosa que se emociona y llena de orgullo cuando ve a su hijo triunfar como el avecrem en las carreras y muy ducha en el arte maternal de dar consejos (minipunto para ella).

 

Del personaje molón de la peli se encarga Matthew Fox, mundialmente conocido gracias a su papel de Charlie Salinger en la serie “Party of Five”, que hace de Racer X, una especie de superhéroe con coche, que va de crak por la vida porque puede permitírselo. Es uno de los mandamases de la organización en contra de las mafias y mola porque es un mandamás que baja a partirse la cara con quien haga falta gracias a sus técnicas conductoras y técnicas ninja.

 

Luego está Christina Ricci, que hace de Trixxie, la novia y amiga de la infancia de Speed que se dedica toda la película a intentar besarle, partir caras y conducir cosas, vamos exactamente lo mismo que el prota, si es que son tal para cual. Trixxie es una mujer feliz de la vida, es ya parte de la familia Racer y se dedica a seguir a Speed por todo ayudándole en lo que puede, que no es poco. Aún no se por qué ella no es corredora profesional si le pega sopas con onda a la mitad de los que salen en la peli (y lo demuestra) puede conducir coches (a nivel pro), pilota helicópteros, sabe kungfu, sabe mecánica, no le teme a nada y apoya al prota en todo lo que puede.

 

Maldito cirujano plástico friki...

 

Joder, como me parezco a Jack de Perdidos.

 

Y aunque este no sea famoso, quiero comentar algo de él, me refiero a niñotocawebosconmonoincorporado y es que protagoniza las escenas más cachondas (excepto la de los vikingos) y también las mas tocapelotas. Me he reido mucho con este personaje separado en 2 (el niño y el mono) cuando ven “eso” parecido al anime, la escena cuando la azafata les muestra la vitrina de chocolatinas, la pelea contra los mafiosos, etc. Además de ser los principales culpables de cortarles el rollo a Speed y a Trixxie. Sin embargo hay dos escenas en las que sobran mucho, de esas que piensas que podrían habérselas metido por el culo los Wachowski, y es que cuando por fin los protas se dan el ansiado morreo, cortan justo antes para sacar el puto niñotocawebosconmonoincorporado disfrazado de médico avisando de que la escena siguiente tiene alto contenido en gérmenes... ¡¡VETE A TU PUTA CASA NIÑO DE MIERDA Y MONO ASQUEROSO!! Si pretendían ser graciosos a mi me sentó como una patada en los cojones ese corte de rollo. Sin embargo hay uno aún peor (para mí). Es la escena donde el malvado jefazo de la empresa automovilística que quiere contratar a Speed le suelta un discurso de cómo todo está amañado y de cómo funciona el mundo jodiendo las ilusiones del pobre chaval, es una escena seria, sobria, bien hecha, interesante, un contrapunto perfecto al resto de la película… que se encarga de joder el puto niño de mierda y mono asqueroso de los cojones que cortan la escena para salir ellos montados en una especie de carrito atropellando a los pobres trabajadores de la fábrica, para luego volver a la escena de Speed al mismo momento donde la cortan para que el malo diga la frase final que de haber estado junta hubiera sido la puta polla, destrozada por culpa de niñotocawebosconmonoincorporado, ¡maldito sea él y sus descendientes por mil años! ¡Cabrones!

 

Y poco más que decir, esta peli es Heaven or Hell, o disfrutas como un niño viendo los telettubies o te aburres soberanamente. Eso sí, aunque duela recomiendo verla en el cine ya que la espectacularidad y el colorido que desprende solo puede disfrutarse plenamente con una pantalla que ocupe todo tu campo visual.

 

Además, ¡salgo yo! Ya solo por eso vale la pena.

 

Si, estoy vivo, y lo que me queda

Soy Ujio, y voy a partirte la cara.

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